Maestras que se convirtieron Youtubers

La educación a distancia no es fácil, más aún cuando es impuesta de la noche a la mañana en barrios donde la inclusión digital está muy lejos de la realidad. En la Fundación Todavía es Tiempo nos vimos en la necesidad de enfrentar el cambio para seguir garantizando apoyo escolar y talleres a nuestros chicos. Las maestras se convirtieron en Youtubers, en editoras de video, y buscaron la forma de entrar en las casas a pesar de la cuarentena.

Estamos viviendo un período de transición, no estamos seguros de hacia dónde, pero queremos resaltar la vocación y el compromiso de nuestros docentes. Decidimos sumarnos a la campaña #AbrazoPorLaEducación de Fundación Eidos, para aplaudir a quienes están luchando por sostener la continuidad educativa en tiempos de aislamiento.

Buscamos ser un nexo entre la propuesta curricular de la escuela y nuestros chicos, seguir acompañando y acercar entretenimiento a quienes no salen de casa. En contextos de vulnerabilidad, uno de los mayores desafíos es que los adultos que conviven con los chicos muchas veces son analfabetos o sólo han completado la primaria, con lo que las posibilidades de ayudar con las tareas son escasas. 

La primera pregunta fue: ¿Cómo llegar a los chicos que estaban en cuarentena? Ante este punto fue crucial encontrar una vía de comunicación común y de fácil acceso. Identificamos que la mayoría de las familias, de una u otra forma, podrían acceder a WhatsApp y Facebook, con lo que todos los esfuerzos se volcaron a dichas herramientas. Además, aprovechamos la entrega de viandas que se realiza diariamente para sumar en el mismo paquete algunas fotocopias, hojas, materiales y libros que sirvieran de entretenimiento durante estas semanas.

En los casos en que la familia no contaba con un celular o acceso a Internet, desde la Fundación se les prestaron equipos donados a través de una alianza con Potenciar Solidario. Para muchos la conectividad a través de planes limitados o con tarjeta de carga es muy costoso, con lo que a cada semana es un desafío mayor sostener el canal de comunicación online.

Vía WhatsApp se mandaron desafíos que también compartimos en nuestras redes sociales. En Facebook se creó un grupo cerrado donde las familias encuentran las consignas y suben las tareas realizadas, y los docentes de apoyo escolar se pusieron a disposición para brindar clases personalizadas a quienes lo necesitaran.

Entre las muchas actividades y recursos enviados, los que tuvieron más éxito fuero los rompecabezas que tenían que pintar y recortar, materiales para hacer barbijos, sopas de letras, crucigramas, mandalas para colorear y semillas para plantar una huerta hogareña. En la selección de actividades fue un factor clave lo mucho que los docentes conocen a cada uno de los chicos, ya que se envió contenido adaptado a los gustos de cada grupo.

Seguimos desarrollando ideas todos los días y fortaleciéndonos en la adversidad. A los jóvenes los invitamos a participar de una videollamada en la que se habló de su rol como promotores del orden, la higiene y los cuidados preventivos frente al COVID en casa. A quienes estaban por iniciar sus estudios universitarios, les prestamos un aula con computadora y acceso a Internet para que no pierdan la continuidad de la cursada.

Es un desafío, pero confiamos en que la resiliencia y el trabajo en equipo con los cientos de donantes que apoyan la causa nos ayuden a sobreponernos a la crisis.

 

 

*Nota co-realizada con estudiantes voluntarias de la agencia ADMIX de la Universidad Católica Argentina. 

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